- No todos los tigres son malos, dijo el Centurión.
Ayer por ejemplo trajimos uno nuevo desde el sur y puesto sobre la arena del circo, solo dió vueltas alrededor de una niña cristiana sin siquiera tocarla. La niña no dejó de llorar hasta que otro tigre, menos ceremonioso o mas hambriento, se la devoró.
Una nueva mártir y una nueva santa.
¿Y el tigre bueno?, preguntó el soldado.
- A ese lo mataron los soldados.
La historia del imperio jamás perdonaría una traición.
sábado, 4 de septiembre de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
Canibal yourself
Insisto: nadie se atreva a impedir lo que mi hermano decidió.
Es lo último que digo ante las pocas personas que había en la puerta de casa, que pretenden imponerle su parecer.
Inmediatamente se escucha el corto ruido del tenedor clavándose en el dedo gordo de su pie para habilitar el paso del cuchillo con dientes de serrucho abriéndose camino entre la carne de aquel dedo.
Cuando termina de desprenderlo de su pie, lleva el bocado a su boca, sin culpa y con algo de dolor, con sangre en el piso, escurriéndose por su antebrazo, que pasa por la mano y antes por el mango del tenedor.
Mi hermano llora. Esta triste por que recién empieza y quiere terminar lo antes posible con su acción auto caníbal, más por el entorno que por sí mismo.
Mientras, los huesos que van quedando como basura sobrante de su carne, se acumulan al pie de la mesa.
La gente sigue en la puerta .Yo hago señas hacia adentro para que se apure por que en cualquier momento van a entrar por la fuerza y después de hacer esto lo van a detener..
Tardo casi media hora en tragar la mitad de su cuerpo, incansable, sin pausa.
Me hizo acordar a esos desafíos que consisten en ver quien consume más huevos duros en una hora.
Con la espalda apoyada contra la puerta, trato de contener a los que quieren entrar, al tiempo que le grito para que se apure. No sé cuanto tiempo mas voy a aguantar esta presión.
A lo 15 minutos, solo queda su cara y la mano derecha.
Se despide de mí y saborea el último bocado.
Suelto la puerta y la gente entra, pero se detienen al encontrar esa imagen tan impresionante para ellos.
Yo en ese momento estaba terminando de tragar el pulgar de la mano de mi hermano, el último de los restos posibles, cumpliendo así con la promesa de no dejar casi nada de él sobre la tierra.
Tomo un trago de agua, meto los huesos en una bolsa enorme de arpillera y salgo por la puerta de atrás de la casa.
Ningún humano puede comer huesos.
Es lo último que digo ante las pocas personas que había en la puerta de casa, que pretenden imponerle su parecer.
Inmediatamente se escucha el corto ruido del tenedor clavándose en el dedo gordo de su pie para habilitar el paso del cuchillo con dientes de serrucho abriéndose camino entre la carne de aquel dedo.
Cuando termina de desprenderlo de su pie, lleva el bocado a su boca, sin culpa y con algo de dolor, con sangre en el piso, escurriéndose por su antebrazo, que pasa por la mano y antes por el mango del tenedor.
Mi hermano llora. Esta triste por que recién empieza y quiere terminar lo antes posible con su acción auto caníbal, más por el entorno que por sí mismo.
Mientras, los huesos que van quedando como basura sobrante de su carne, se acumulan al pie de la mesa.
La gente sigue en la puerta .Yo hago señas hacia adentro para que se apure por que en cualquier momento van a entrar por la fuerza y después de hacer esto lo van a detener..
Tardo casi media hora en tragar la mitad de su cuerpo, incansable, sin pausa.
Me hizo acordar a esos desafíos que consisten en ver quien consume más huevos duros en una hora.
Con la espalda apoyada contra la puerta, trato de contener a los que quieren entrar, al tiempo que le grito para que se apure. No sé cuanto tiempo mas voy a aguantar esta presión.
A lo 15 minutos, solo queda su cara y la mano derecha.
Se despide de mí y saborea el último bocado.
Suelto la puerta y la gente entra, pero se detienen al encontrar esa imagen tan impresionante para ellos.
Yo en ese momento estaba terminando de tragar el pulgar de la mano de mi hermano, el último de los restos posibles, cumpliendo así con la promesa de no dejar casi nada de él sobre la tierra.
Tomo un trago de agua, meto los huesos en una bolsa enorme de arpillera y salgo por la puerta de atrás de la casa.
Ningún humano puede comer huesos.
Aviso
Poesía no es esto
No es poesía.
Acabara en un cesto,
Al sexto día
De intentar plasmarla
En una hoja
En blanco acabarla
Cuando la musa escoja
Perdón, vergüenza, mentira
escrita
Sin verdad, vacía delira,
Grita.
No es poesía.
Acabara en un cesto,
Al sexto día
De intentar plasmarla
En una hoja
En blanco acabarla
Cuando la musa escoja
Perdón, vergüenza, mentira
escrita
Sin verdad, vacía delira,
Grita.
sábado, 5 de junio de 2010
Muerto de miedo
El soldado Aguirre entró corriendo al baño de la familia Morales.
Lo corria el frío de la muerte después del violento ingreso de extremistas al cuartel de La Tablada.. Era tanto el miedo que tenía que no paró de correr un segundo, ciego de terror y de angustia.
La señora Morales, apenas tuvo tiempo de taparse con una tohalla y asomarse desde su ducha.para ver a ese muchacho joven herido en la cabeza y con los ojos rojos por la pólvora. El soldado conscripto hablaba a los gritos, gesticulaba con todo su cuerpo y pedía a voz en cuello ayuda y asilo para huir de su espanto.
Pero la verdad era que la señora estaba tanto o mas asustada que el pobre Aguirre y lo sacó a patadas del baño primero y de su casa después.
Cuando se aseguró de que ya estaba lejos, se sentó en el living y encendió el televisor. Pudo ver como ardía el cuartel bombardeado por los cuatro costados y desde adentro también.
En ese momento, un periodista se acerca al militar a cargo de la guarnición quien, entre tiros y micrófonos dijo que a pesar del cuadro desolador había que lamentar solamente una víctima fatal, la del soldado conscripto clase 1966 Pedro Aguirre.
viernes, 23 de abril de 2010
La tana
A la tana ya nadie le cree. Dice que iba en moto con la boca abierta y que se tragó una mosca. Que la mosca no murió y que no sabe como se le metió en la cabeza y ahora se está comiendo su cerebro.
No quiere que la llevemos al médico, ella quiere ir al local de un tipo que (dice) elimina todo tipo de plagas.El tipo del local dice que ni en pedo le fumiga el cerebro, y nosotros que por que no, que si tiene que hacerlo, le gritamos al pobre tipo y tratamos de convencerlo por las buenas o por las malas hasta que nos amenaza con llamar a la polícia y nos vamos de un portazo y a las puteadas.
La tana dice que nos apuremos por que le pica la cabeza por adentro y no puede rascarse y su apuro nos va contagiando la picazón.
La mandamos a pasear otra vez en moto, a ver si asi se olvida un poco, pero nada puede quitarle esas molestas cosquillas que le rebotan en el cráneo.
Entonces le dijimos que estaba loca. En ese momento, vimos salir la mosca por su nariz, por el agujero izquierdo y la abrazamos y le dijimos que ya estaba todo bien.
Pero la Tana ya estaba entregada a la locura que le declaramos y se puso a llorar sin parar hasta el día de su muerte.
No quiere que la llevemos al médico, ella quiere ir al local de un tipo que (dice) elimina todo tipo de plagas.El tipo del local dice que ni en pedo le fumiga el cerebro, y nosotros que por que no, que si tiene que hacerlo, le gritamos al pobre tipo y tratamos de convencerlo por las buenas o por las malas hasta que nos amenaza con llamar a la polícia y nos vamos de un portazo y a las puteadas.
La tana dice que nos apuremos por que le pica la cabeza por adentro y no puede rascarse y su apuro nos va contagiando la picazón.
La mandamos a pasear otra vez en moto, a ver si asi se olvida un poco, pero nada puede quitarle esas molestas cosquillas que le rebotan en el cráneo.
Entonces le dijimos que estaba loca. En ese momento, vimos salir la mosca por su nariz, por el agujero izquierdo y la abrazamos y le dijimos que ya estaba todo bien.
Pero la Tana ya estaba entregada a la locura que le declaramos y se puso a llorar sin parar hasta el día de su muerte.
sábado, 20 de marzo de 2010
Timbres
Los timbres, en el oeste porteño, tenían la magia de transformar los hechos.
Así, en una casona de Liniers, cada vez que alguien llamaba a la puerta de la calle Cuzco, moría uno de sus ocupantes. El final de la historia es sabido: nadie de la familia Navarro había sobrevivido a ese destino.
Pero hay otros ejemplos mas benignos; los ocupantes del departamento de la rotonda de Juan B Justo por ejemplo, se salvaron de morir quemados al caer una inesperada lluvia cuando el sodero tocó timbre justo en el momento en que un cortocircuito empezaba a hacer arder el quincho.
Otros casos, menos trascendentes, siguen marcando el destino de este lugar.
Los únicos conocedores de este secreto son los pibes del barrio, que viven cambiando el futuro tocando todos los timbres que encuentran a su paso para luego salir corriendo.
Así, en una casona de Liniers, cada vez que alguien llamaba a la puerta de la calle Cuzco, moría uno de sus ocupantes. El final de la historia es sabido: nadie de la familia Navarro había sobrevivido a ese destino.
Pero hay otros ejemplos mas benignos; los ocupantes del departamento de la rotonda de Juan B Justo por ejemplo, se salvaron de morir quemados al caer una inesperada lluvia cuando el sodero tocó timbre justo en el momento en que un cortocircuito empezaba a hacer arder el quincho.
Otros casos, menos trascendentes, siguen marcando el destino de este lugar.
Los únicos conocedores de este secreto son los pibes del barrio, que viven cambiando el futuro tocando todos los timbres que encuentran a su paso para luego salir corriendo.
lunes, 15 de febrero de 2010
Medallas
Luis corrió desesperadamente hasta su libreta de apuntes y escribió una tras otra las palabras de su poesía consagratoria.
Extrañamente, podía ver el todo pero no así las partes de cada estrofa, cada verso, cada letra.
El cuadro se le pintó en su mente, solo tenía que escribirlo.
Así lo hizo y ganó merecidamente su medalla.
En el acto de premiación, le fue imposible contener la risa recordando sus irreflenables ganas de cagar en el éxtasis de su inspiración.
Extrañamente, podía ver el todo pero no así las partes de cada estrofa, cada verso, cada letra.
El cuadro se le pintó en su mente, solo tenía que escribirlo.
Así lo hizo y ganó merecidamente su medalla.
En el acto de premiación, le fue imposible contener la risa recordando sus irreflenables ganas de cagar en el éxtasis de su inspiración.
Bruja
La bruja, cansada de robarle almas al diablo, cayó enferma. En ese estado (desconocido en ella) blasfemó e insultó a todos los santos que haya podido recordar.
Al poco tiempo, una semana o dos tal vez, falleció.
De a una, las almas fueron devueltas a su dueño, quien se juró nunca mas permitir que la muerte le robara sus pertenencias.
Al poco tiempo, una semana o dos tal vez, falleció.
De a una, las almas fueron devueltas a su dueño, quien se juró nunca mas permitir que la muerte le robara sus pertenencias.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Delay
El problema de Mario (aunque él no lo sabía) era su sombra.
Mario llegaba, y unos segundos después llegaba su sombra, sea la natural provocada por el sol o la artifical fabricada por las luces.
A su muerte, la sombra de Mario también llegó tarde y quedó atrapada en este mundo, vagando a tientas y tratando de engancharse con cualquiera.
Como con la luz no podía lograrlo, esperaba la oscuridad para pasar desapercibida y atrapar a algún desprevenido.
Si uno le prestara mas atención a la sombra que lo acompaña, podría darse cuenta fácilmente si es o no la suya.
Mario llegaba, y unos segundos después llegaba su sombra, sea la natural provocada por el sol o la artifical fabricada por las luces.
A su muerte, la sombra de Mario también llegó tarde y quedó atrapada en este mundo, vagando a tientas y tratando de engancharse con cualquiera.
Como con la luz no podía lograrlo, esperaba la oscuridad para pasar desapercibida y atrapar a algún desprevenido.
Si uno le prestara mas atención a la sombra que lo acompaña, podría darse cuenta fácilmente si es o no la suya.
jueves, 20 de agosto de 2009
Luz
Como todos sabemos, las tumbas cumplen la piadosa función de esconder la obscenidad de la muerte.
Sin emabrgo, hay algunas que permanecen abiertas y puede verse en su interior lo innombrable.
Curiosamente, la luz brillará el día en que sean cubiertas.
Sin emabrgo, hay algunas que permanecen abiertas y puede verse en su interior lo innombrable.
Curiosamente, la luz brillará el día en que sean cubiertas.
martes, 21 de julio de 2009
Eutanasia
La señora de la esquina perdió el habla y su marido, piadoso, interpretaba cada silencio de ella como un "si".
Todo transcurrió normalmente hasta que el diablo metió la cola y él (el marido) preguntó lo que nunca tendría que haber preguntado.
"¿Querés que te mate?"
Todo transcurrió normalmente hasta que el diablo metió la cola y él (el marido) preguntó lo que nunca tendría que haber preguntado.
"¿Querés que te mate?"
miércoles, 17 de junio de 2009
Coma
El paciente comatoso empezó a dar buenas señales: el electroencefalograma dejó de ser plano, los ojos comenzaron a tener rápidos movimientos de párpados y las cejas le temblaron.
Los médicos, acostumbrados a estos acontecimientos, no se apuraron a evaluar al enfermo postrado y le dijeron a la familia que lo que estaba pasando era que el cuerpo daba sus últimos estertores antes de morir definitivamente.
En la madrugada, el hombre murió mientras daba las mismas señales, pero nadie se dio cuenta de que en realidad a él solo le picaba la nariz
Los médicos, acostumbrados a estos acontecimientos, no se apuraron a evaluar al enfermo postrado y le dijeron a la familia que lo que estaba pasando era que el cuerpo daba sus últimos estertores antes de morir definitivamente.
En la madrugada, el hombre murió mientras daba las mismas señales, pero nadie se dio cuenta de que en realidad a él solo le picaba la nariz
martes, 16 de junio de 2009
Sin souvenir
El teniente Scott miró sus manos y descubrió que no tenían arrugas. Se arrimó hasta el espejo de metal y miró su cara bien de cerca. Sintió el calor de la lámpara y retrocedió con la seguridad de que su cara tampoco acusaba el paso del tiempo. Los científicos, tan teóricos, sacaban sus cuentas que ataban la velocidad de la nave, con el reloj atómico de a bordo, menos la velocidad de la rotación terrestre, comparaban con la velocidad de la luz... sería mas práctico preguntarle a él. Esa no era su cara y esas no eran sus manos. Parecían prestadas por un adolescente.
Ayer habló por radio con su familia y este hecho le recordó que todavía existía para alguien. Los encargados del experimento parecían haberlo olvidado, ya casi no le llegaban visitas y la cápsula permanecía a oscuras durante casi todo el día, en silencio, oyendo solamente el crujir de los remaches que sujetaban la capa aislante.
Scott pensaba en regresar lo antes posible, pero ya había pasado tanto tiempo en el espacio que sentía miedo por los riesgos del reingreso. Él, con toda su experiencia a cuesta, pero en esta soledad, no recordaba casi lo que era hablar con alguien cara a cara, discutir, sentir frío, calor... Solamente se aburría. Conocía todos los detalles de la cabina y se cansaba de ver luces que titilaban, de no tener horizonte.
Era también, y sin sonar pretencioso, un viajero del tiempo al que nadie había perdido de vista, o por lo menos los radares. Cuando se reencuentre con su familia, verá que las cosas han cambiado obviamente. Sus hijos habrán crecido, su mujer también; su perro posiblemente muerto y su equipo favorito descendido.
Y Scott seguirá con sus manos tersas y su cara iluminada por la juventud prestada por un rato mas, solamente, pero contento por verlos y disfrutarlos. E iba a decirles que nunca mas aceptará una misión tan larga y tan alejada de su familia.
Por larde, desde la base en tierra, el jefe de la expedición le comunica que la misma se extenderá por 6 meses mas. Scott protesta. Desde el otro lado de la radio le dicen que es una decisión tomada y que él como empleado del gobierno tiene que cumplirla.
Scott no contestó. Por primera vez vio flotar sus lágrimas en la ingravidez y apretó sus puños con fuerza por la impotencia. Miró sus manos y las notó arrugadas. Corrió hasta el espejo donde siempre admiraba su planchado rostro. Encendió la lámpara que le calentaba la cara y se descubrió las arrugas que antes no tenía, o no veía.
Había perdido así, el único recuerdo que les llevaría a sus hijos.
Ayer habló por radio con su familia y este hecho le recordó que todavía existía para alguien. Los encargados del experimento parecían haberlo olvidado, ya casi no le llegaban visitas y la cápsula permanecía a oscuras durante casi todo el día, en silencio, oyendo solamente el crujir de los remaches que sujetaban la capa aislante.
Scott pensaba en regresar lo antes posible, pero ya había pasado tanto tiempo en el espacio que sentía miedo por los riesgos del reingreso. Él, con toda su experiencia a cuesta, pero en esta soledad, no recordaba casi lo que era hablar con alguien cara a cara, discutir, sentir frío, calor... Solamente se aburría. Conocía todos los detalles de la cabina y se cansaba de ver luces que titilaban, de no tener horizonte.
Era también, y sin sonar pretencioso, un viajero del tiempo al que nadie había perdido de vista, o por lo menos los radares. Cuando se reencuentre con su familia, verá que las cosas han cambiado obviamente. Sus hijos habrán crecido, su mujer también; su perro posiblemente muerto y su equipo favorito descendido.
Y Scott seguirá con sus manos tersas y su cara iluminada por la juventud prestada por un rato mas, solamente, pero contento por verlos y disfrutarlos. E iba a decirles que nunca mas aceptará una misión tan larga y tan alejada de su familia.
Por larde, desde la base en tierra, el jefe de la expedición le comunica que la misma se extenderá por 6 meses mas. Scott protesta. Desde el otro lado de la radio le dicen que es una decisión tomada y que él como empleado del gobierno tiene que cumplirla.
Scott no contestó. Por primera vez vio flotar sus lágrimas en la ingravidez y apretó sus puños con fuerza por la impotencia. Miró sus manos y las notó arrugadas. Corrió hasta el espejo donde siempre admiraba su planchado rostro. Encendió la lámpara que le calentaba la cara y se descubrió las arrugas que antes no tenía, o no veía.
Había perdido así, el único recuerdo que les llevaría a sus hijos.
sábado, 30 de mayo de 2009
Decretos
1 - Queda expresamente prohibo el juego del tobogán en todas las plazas del pais.
No es posible construir una nación pujante con niños que crezcan a la sombra de juegos que proponen como algo muy dificultoso el ascenso, con efímeros segundos en la cúspide y con brutales caídas para terminar revolcados en la arena.
2 - Por lo expresado en el punto 1, serán considerados Héroes Nacionles, condecorados con medalla de honor y becados por el estado, todos aquellos niños que:
a) Remonten toboganes por la madera resbaladiza de la bajada.
b) Una vez en afirmados en la parte mas alta hagan gestos obscenos y/o griten insultos a las vecinas
c) Desciendan por las escaleras a caballito del pasamanos
Imprimase, archivese y dese a publicación en el boletín oficial.
Su Excelencia Reverendísima
No es posible construir una nación pujante con niños que crezcan a la sombra de juegos que proponen como algo muy dificultoso el ascenso, con efímeros segundos en la cúspide y con brutales caídas para terminar revolcados en la arena.
2 - Por lo expresado en el punto 1, serán considerados Héroes Nacionles, condecorados con medalla de honor y becados por el estado, todos aquellos niños que:
a) Remonten toboganes por la madera resbaladiza de la bajada.
b) Una vez en afirmados en la parte mas alta hagan gestos obscenos y/o griten insultos a las vecinas
c) Desciendan por las escaleras a caballito del pasamanos
Imprimase, archivese y dese a publicación en el boletín oficial.
Su Excelencia Reverendísima
jueves, 9 de abril de 2009
Miradas
Leo se siente observado por esa mujer; y él nota que su mirada lo transpasa y se siente desnudo.
Ella puede ver todos los signos de pregunta que asoman a borbotones del alma de Leo, y Leo lo sabe.
Por eso evita su mirada y ahora también evita hablar de ella y mas tarde hasta dejará de pensarla.
Yo, que puedo ver a ambos, noto una cierta reciprocidad.
Por algo los dos se miran por sobre los anteojos con actitud inquisidora y sabemos que nadie sale ileso de una guerra de miradas.
Parece que se odiaran, pero lo que nadie sabes es que esa mujer es la madre y Leo es su hijo.
Ella puede ver todos los signos de pregunta que asoman a borbotones del alma de Leo, y Leo lo sabe.
Por eso evita su mirada y ahora también evita hablar de ella y mas tarde hasta dejará de pensarla.
Yo, que puedo ver a ambos, noto una cierta reciprocidad.
Por algo los dos se miran por sobre los anteojos con actitud inquisidora y sabemos que nadie sale ileso de una guerra de miradas.
Parece que se odiaran, pero lo que nadie sabes es que esa mujer es la madre y Leo es su hijo.
jueves, 26 de marzo de 2009
Ángel
Angelito se entregó mansamente y finalmente murió triste. Su nombre, premonitorio al fin, lo mantiene vivo entre sus amigos y familiares.
Sin embargo él odia la memoria y todo lo que ella trae aparejado.
Prefiere que nadie lo recuerde, pero al lugar en que está solo se llega a través de los recuerdos.
Sin embargo él odia la memoria y todo lo que ella trae aparejado.
Prefiere que nadie lo recuerde, pero al lugar en que está solo se llega a través de los recuerdos.
martes, 10 de marzo de 2009
Cero
Hay una falsa creencia en la que se asegura que los romanos no conocian el número cero.
Esto es mas bien una simplificación ya que el hecho de que no lo escribieran no significaba en si desconocimiento.
En realidad el cero, en Roma, indicaba lo absoluto o lo infinito en algunos casos.
Y nada que no fuera Roma podía tener esos atributos.
Esto es mas bien una simplificación ya que el hecho de que no lo escribieran no significaba en si desconocimiento.
En realidad el cero, en Roma, indicaba lo absoluto o lo infinito en algunos casos.
Y nada que no fuera Roma podía tener esos atributos.
viernes, 6 de marzo de 2009
Busquedas
El poeta infalible vió desparecer todo vestigio creativo en su interior.
Sospechó que era algo pasajero, pero el tiempo pasaba y las ideas no aparecian primero y se copiaban a otras después.
Buscó inspiración en todos los rincones de su alma y de sus recuerdos, pero todo estaba agotado.
Podía ver la maldita hoja en blanco inmaculada en su imaginación.
Pero el poeta no era el único: un ejército de desesperados revuelve todas las noches la basura de las calles, cansados de buscar en su interior.
Son los mismos a los que equivocadametne llamamos "pobres"
Sospechó que era algo pasajero, pero el tiempo pasaba y las ideas no aparecian primero y se copiaban a otras después.
Buscó inspiración en todos los rincones de su alma y de sus recuerdos, pero todo estaba agotado.
Podía ver la maldita hoja en blanco inmaculada en su imaginación.
Pero el poeta no era el único: un ejército de desesperados revuelve todas las noches la basura de las calles, cansados de buscar en su interior.
Son los mismos a los que equivocadametne llamamos "pobres"
viernes, 27 de febrero de 2009
Globo
Voy hasta la esquina de Alberdi y Murguiondo.
Apenas cruzo la calle, el vendedor de globos gira su cabeza y me mira, como si un mensaje telepático le hubiera avisado de mi presencia.
Le pido un globo enorme, amarillo, con un anillo verde alrededor que me hace acordar a Saturno.
Camino unas cuadras hasta la plaza y me escondo en el lugar mas alejado para que nadie me vea, levanto la mano lo mas alto posible y me agacho.
Ojalá que nadie me descubra.
Pego un salto, el mas alto que haya dado en mi vida.
Y empiezo a flotar. Primero con algunos breves descensos pero luego todo se estabiliza y sigo subiendo.
Puedo ver todo el barrio, los autos, el techo de mi casa, las avenidas, el hospital y el cielo que se me acerca.
Si alguien pregunta por mi, díganle que no vuelvo mas.
Apenas cruzo la calle, el vendedor de globos gira su cabeza y me mira, como si un mensaje telepático le hubiera avisado de mi presencia.
Le pido un globo enorme, amarillo, con un anillo verde alrededor que me hace acordar a Saturno.
Camino unas cuadras hasta la plaza y me escondo en el lugar mas alejado para que nadie me vea, levanto la mano lo mas alto posible y me agacho.
Ojalá que nadie me descubra.
Pego un salto, el mas alto que haya dado en mi vida.
Y empiezo a flotar. Primero con algunos breves descensos pero luego todo se estabiliza y sigo subiendo.
Puedo ver todo el barrio, los autos, el techo de mi casa, las avenidas, el hospital y el cielo que se me acerca.
Si alguien pregunta por mi, díganle que no vuelvo mas.
martes, 24 de febrero de 2009
Gigantes
Realmente no entendía: los gigantes andaban por todo el barrio repartiendo volantes, luciendo enormes galeras y sacos con lentejuelas y nadie se sorprendía.
Yo estaba espantado y a la noche soñaba horribles pesadillas con esos tipos enormes que siempre terminaban aplastándome con un pisotón como a una hormiga.
Hasta los 30 años (la edad que tengo ahora) se me aparecieron furiosamente en cada madrugada para reventar mi interior.
Pero hoy los descubrí: son unos estúpidos grandulones montados en zancos.
Yo estaba espantado y a la noche soñaba horribles pesadillas con esos tipos enormes que siempre terminaban aplastándome con un pisotón como a una hormiga.
Hasta los 30 años (la edad que tengo ahora) se me aparecieron furiosamente en cada madrugada para reventar mi interior.
Pero hoy los descubrí: son unos estúpidos grandulones montados en zancos.
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